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Foto: Alejandro Aguilar

El legado femenino detrás de la Esquina del Chilaquil

Rojos, verdes o de cochinita, hay para todos los gustos. Este sitio ya es famoso hasta en Netflix

Desde hace más de 20 años, doña Chayito (quien falleció en 2020), tuvo la gran idea de crear las famosas tortas de chilaquiles de la calle Alfonso Reyes, en la colonia Condesa, reinventando la forma de degustar este platillo típico mexicano.

De acuerdo a su hija Perla, mejor conocida como La güera, esta innovación fue a petición de los propios clientes, “antes se servían en charolas, pero debido a que la mayoría eran ‘Godínez’, buscaban algo más práctico para comer y así fue como se las ingenió para poderles ofrecer su platillo favorito y una mejor y más fácil forma de comerlo”, contó a Aderezo. 

La bomba es la especialidad. Tiene cochinita y milanesa de pollo. Foto: Alejandro Aguilar

Aunque la Esquina del chilaquil, ya era famosa por los locatarios, hoy vuelve a cobrar popularidad, a raíz del estreno de la docuserie de Netflix, La divina gula, en la que aparece una breve reseña en el capítulo seis titulado Tortas salvajes

La güera atiende a su fiel clientela. Foto: Alejandro Aguilar

“Me siento emocionada de seguir con el legado que dejó mi madre, y que ella misma me decía que esto no lo viera como negocio, sino como una parte importante de mi vida, y creo que todos los que aparecemos en la serie, estamos representado a nuestro país”, añadió. 

Este alimento que es el menú del desayuno de la mayoría de los chilangos, en el sitio lo acompañan con café de olla o jugo de naranja. La clásica es la torta de milanesa de pollo empanizada con chilaquiles rojos o verde, y la de pollo deshebrado, pero también hay especiales como la de chilaquiles con cochinita pibil o la “bomba”, que lleva milanesa de pollo y cochinita pibil. Además de la pollo al pastor y la vegana, que solo lleva los chilaquiles rojos o verdes.  Todas se sirven con una embarradita de frijoles negros refritos, crema y queso. 

“Creo que lo chilaquiles ya es un desayuno tradicional de todos los mexicanos, dejó de lado al huevo”, añadió. 

La güera nos confesó que ella no sabe cocinar, lo único que hace son los chilaquiles, “tengo la sazón pero no la magia de estar en la cocina preparando un arroz o un guiso más complicado”. 

La cocinada de los chilaquiles comienza a las 5:00 horas todos los días, junto a un equipo que reclutó desde hace tiempo. Se prepara lo suficiente para poder satisfacer todos los paladares que gustan de la comida callejera. 

“Tenemos un horario de 8:00, a 13:00 horas, pero muchas veces terminamos antes del horario establecido, no nos vamos hasta que se acabé el último bolillo”, comentó y cuestan 50 pesos.

Perla creé que el éxito de los chilaquiles son la sazón, el sabor, la calidad y el amor. 

El ritual para comer en la Esquina del chilaquil consiste en que si tienes suerte no harás fila para hacer tu pedido, normalmente los días con más afluencia son los viernes, sábados y domingos, así que si piensas ir en fin de semana, te recomendamos ir temprano, de lo contrario tardarás más de 20 miutos en ser atendido. 

El puesto se ubica en la esquina de la calle Alfonso Reyes. Foto: Alejandro Aguilar

No hay mesas, pero como te dan la torta envuelta en polipapel, puedes comértela ahí mismo, en un espacio que encuentres en la banqueta o írtela comiendo. El chiste es disfrutar de este manjar que sólo en México lo encuentras. 

Foto: Alejandro Aguilar

Esta esquina también ha sido visitada por famosos como el conductor Yordi Rosado, Roxana Castellanos, integrantes de la Sonora Santanera, entre otros. 

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