Inicio » Sobremesa » Mitos sobre el huevo: ¿Cómo se guarda?

Foto: Unsplash

Mitos sobre el huevo: ¿Cómo se guarda?

Aquí te aclaramos las dudas entorno a este valioso alimento

Uno de los alimentos más comunes dentro de la dieta del ser humano es el huevo; es de origen animal y es rico en proteínas tanto en la clara como en la yema.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, el huevo es el alimento con mayor densidad de nutrientes de entre los que habitualmente consumimos. Es rico en aminoácidos esenciales, ácidos grasos, algunos minerales y vitaminas, necesarios en la dieta.

Los nutrientes están repartidos entre la clara (formada por agua y proteínas) y la yema (compuesta por grasa, minerales, colesterol y algunos micronutrientes).

En torno a este singular alimento existen una infinidad de mitos sobre su consumo (aquí puedes leer del tema: ¿Qué tanto es tantito? Las verdades detrás de consumir huevo), pero también sobre su la manera de conservarlos, lavar e incluso cómo identificar que está en perfectas condiciones. Te contamos algunos datos para hacer tratarlos adecuadamente. ¡Toma nota!

¿Cómo se conserva adecuadamente un huevo?

Es recomendable que se coloquen dentro del refrigerador en un área exclusiva, para evitar su contacto con otros alimentos. Debido a que es un producto crudo siempre tiene un riesgo de transmitir bacterias que vienen del ambiente.

Para que se conserven mejor es preferible que se mantenga en su empaque para mantener su temperatura constante, protegerlos de los olores y humedad y tener la información sobre la fecha de consumo preferente a la mano.

También puedes leer

¿Los huevos se lavan?

La respuesta es NO, si los guardaras inmediatamente ya que existe la posibilidad de que con el lavado se elimine la película protectora que recubre la cáscara y se facilite la entrada de microorganismos presentes en ella. Lo correcto es lavarlos con agua antes de que se utilicen.

Otras recomendaciones por parte de la PROFECO son:

  • Compra huevos con la cáscara intacta y limpia.
  • No utilices huevos que hayan sobrepasado la fecha de caducidad o de consumo preferente.
  • Antes y después de su manipulación, lávate las manos, así como todos los utensilios utilizados durante su cocinado, incluidos los trapos de cocina.
  • Tampoco debes separar la yema de la clara con la ayuda de la cáscara porque en ella hay patógenos que pasan con facilidad a la parte comestible del huevo.
  • Una vez roto, comprueba que no desprenda olor desagradable y que la clara sea transparente. De no ser así, puede ser indicador de un posible crecimiento bacteriano y, por tanto, no debes consumirlo.
  • En las preparaciones con huevo, la cocción es factor importante. Este proceso es la única manera de eliminar patógenos peligrosos para la salud.
Creative Commons

También te puede interesar

Consejos para evitar hormigas o cucarachas en la cocina

VER PUBLICACIÓN

Visita estos lugares con pan francés memorable

VER PUBLICACIÓN

Mi Rancho a Tu Cocina: Receta de huauzontles y por qué es buena idea comerlos

VER PUBLICACIÓN

¿El pollo se lava o no? Podrías estar haciéndolo mal

VER PUBLICACIÓN