Inicio » Plato de portada » Entre Uvas y Taninos: Rosé para el verano

Foto: Unsplash

Entre Uvas y Taninos: Rosé para el verano

Celebramos el Día del Vino Rosado con la columna de nuestro experto, Federico Ling

Esta semana quiero hablar sobre el vino rosado (rosé, rosato, pink, en otros idiomas). Significan lo mismo y todos ellos se refieren al color del vino que es tan característico de este estilo. En ocasiones anteriores he escrito que una de las tendencias de consumo de vino más importantes tiene que ver con el vino rosado; hay también otras que tienen que ver con el vino espumoso, el vino “bajo en calorías y bajo en alcohol” (vino “saludable”). Sin embargo, debido a que la temporada de verano se acerca rápidamente y pronto estaremos festejando la llegada de esta nueva estación, hablaré del vino rosado

Y lo primero que quiero decir es que este estilo de vino está relacionado (consciente o inconscientemente) con el calor, la playa, la vida en el agua, el festejo, las vacaciones, etc. De la misma manera que el vino espumoso está ligado a los conceptos de celebración, lujo, festejo, aniversario y otros, el vino de color rosa ha encontrado este lugar en la mente y la psique de los consumidores, haciéndolo sumamente popular. Pero además, como mencionamos hace unas semanas, si le añadimos burbujas, entonces el vino rosado espumoso será el epítome de las tendencias de consumo de vino modernas y quizá, una de las bebidas que más crecimiento ha tenido durante los últimos años

Foto: Unsplash

¿Cuáles son los estilos de vino rosado que hay? ¿Cómo se produce el rosé? Vamos por partes. Hay tres métodos de producción que son los más utilizados actualmente.

El primero de ellos se logra mediante una maceración muy corta de la piel de las uvas con el jugo de estas; la cantidad de tiempo que pasa en contacto el jugo en la piel de las uvas será solo suficientemente para darle este tono rosado tan característico. La segunda manera de producir vino rosado es mediante un “sangrado” (saignée, bleeding en francés e inglés respectivamente). Esto quiere decir que en la producción de vino tinto, se extrae un poco del jugo que se está fermentando para concentrar más el color del vino tinto, y el subproducto de este proceso es el vino rosado que tradicionalmente tiene un color más intenso y un cuerpo más abultado. Por último existe el proceso mediante el cual se puede mezclar vino tinto y vino blanco, pero en muchos lugares (por ejemplo en Francia) está prohibido hacerlo (excepto para la Champaña antes de la segunda fermentación en botella). Algunos argumentan que la mezcla no se considera un método de producción de calidad, pero dado que la Champaña se fermenta dos veces, la mezcla no representa el producto terminado. 

Luego entonces hay varios métodos y formas de producir vino rosado y para efectos de consumo, se debe tomar ligeramente frío (o frío). Como dije al inicio, este producto tiene una asociación directa con la playa, el calor, las vacaciones y el verano. Realmente es una combinación interesante porque aporta frescura y cuerpo al mismo tiempo; pero también tiene detractores que no gustan de esta bebida, porque piensan que se queda en medio de todo. En fin, gustos hay para todos. En mi opinión, tomar una botella de vino rosado en vacaciones es lo de menos: es un gran pretexto para hacerlo en compañía de alguien y pasar un buen rato.

Te recomendamos leer:

Sigue a Federico Ling en redes sociales y comenta esta columna. Lo encuentras en @beyondthegrapes

También te puede interesar

¿Ya podemos comer chile en nogada? Esta es la fecha oficial de arranque

VER PUBLICACIÓN

De cómo Luisito Comunica le entró al negocio de la comida

VER PUBLICACIÓN

El huevo: ¿Cómo se guarda y se lava o no?

VER PUBLICACIÓN

Series y películas que provocan antojos

VER PUBLICACIÓN