Inicio » Plato de portada » El origen verdadero de los crujientes churros

Foto. Erik Guzmán

El origen verdadero de los crujientes churros

¡A chopear! Descubre el origen y un poco más de esta delicia en marco del Día Internacional del Churro

Por Erika Albisúa

El churro, a pesar de ser un antojo culposo que podríamos calificar como sencillo, la verdad es que nadie puede resistirse a ese dulce deleite frito; crujiente por fuera, pero suave por dentro, que este 11 de noviembre celebra su Día Internacional.

Y por si te lo estabas preguntando, te diremos que de acuerdo con la enciclopedia Larousse Cocina, esta delicia no nació en México, ni en España, sino que su receta fue creada a partir de una preparación china llamada youtiao.

Aunque no sea originario de nuestro país aquí nos encanta y por eso hoy, para celebrarlo, te vamos a contar acerca de la churrería más famosa de la ciudad de Puebla, fundada en 1960 por Pascual Vicente Vicente QEPD, en la esquina de la 2 Sur y 5 Oriente, atrás de la Catedral.

Este punto ya es hoy visita obligada para todos los que se dan una vuelta por el Centro, tanto que es uno de los puntos de la ciudad mencionados a los paseantes del Turibús, que son saludados con un campanazo cada vez que pasan por enfrente.

Foto. Erik Guzmán

Y de su historia nos platica el hijo del fundador, José Abel Vicente Cabrera, quien dice que todo comenzó cuando unos españoles, que estarían cinco o seis años en la ciudad trazada por los ángeles, no querían vivir tanto tiempo sin sus churros.

Tal era su gusto por comerlos, que le ofrecieron a don Pascual enseñarle a prepararlos y asesorarlo para que pudiera hacerlos, con tal de disfrutarlos mientras no estuvieran en su país y él aceptó, porque era un hombre de retos.

Leer más:

Y de ahí pal real, desde el principio los cazos que se colocaron en el local llamaron la atención de quienes pasaban por ahí y en esa esquina, atrás de la Catedral, siempre hay una fila con decenas de personas -y ahora también de autos a raíz de la pandemia- esperando para poder saborearlos.

Por supuesto no puede faltar el chocolate calientito para acompañarlos, que tienen de varios estilos: el francés, que es normal, leche con chocolate; el cubano, con licor de café; el Santa Clara, con rompope; el mexicano, con vainilla y algunos más.

Foto. Erik Guzmán

Y además de los churros clásicos, con azúcar sola o con canela, ofrecen los glaseados con chocolate, cajeta, fresa y miel de maple. Y por si quieres algo salado, además venden ricas tortas compuestas y cemitas.

Foto. Erik Guzmán

Dónde

Con el tiempo, y gracias al trabajo también de los hijos de don Pascual, el negocio ha crecido; hoy en la angelópolis ya hay varias sucursales, una en la 31 Oriente 620, otra en el Portal Morelos y una más en Amalucan.

También se encuentran ya en varias ubicaciones del Palacio de Hierro, en sus terrazas, tanto en la CDMX, como en Veracruz y próximamente en las de Puebla, Guadalajara y Cancún. No te quedes con el antojo y pasa por unos churros, que cuestan $5 los normales, glaseados $10 y el chocolate $35.

Y para llegarte por el oído, escucha nuestro podcast de Aderezo:

También visita nuestro perfil de Instagram:

También te puede interesar