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El arte por la boca entra: Artistas que utilizan comida en su obra

La Pipa y la fuente nos enlista tres proyectos a propósito del Día Mundial del Arte el 15 de abril

Por Jesús Pacheco Vela / locutor y productor de @lapipaylafuente

Te compartimos tres propuestas artísticas que utilizan comida —paletas de hielo, pan o caramelos— para reflexionar sobre temas como la erosión y la reproductibilidad en la historia del arte, el intercambio de saberes o la precariedad.

Recorrer la historia de la escultura… con la lengua

Una Venus de Milo sabor beso de ángel, una Piedad de uva, un Xochipilli de vainilla o una piedra de sol sabor mango picoso… ¿Qué es esto? ¿Un menú o una exhibición escultórica con piezas emblemáticas de la historia del arte? ¡Ambos!

Se trata de las esculturas congeladas comestibles creadas por el artista binacional Gabriel Lengeling (1996) como parte de La delicia del objeto inmortal, exposición efímera con la que se ha propuesto reflexionar sobre cómo consumimos arte, la idea de vigencia y erosión de la figura y la reproductibilidad de la imagen.

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Exhibir y desaparecer es la pieza principal del proyecto y consta de un refrigerador lleno de paletas en forma de esculturas icónicas, desde las obras clásicas mencionadas líneas arriba a otras más contemporáneas, como la esfinge de azúcar de Kara Walker, los amantes perfectos de Félix González-Torres o el obelisco roto de Eduardo Abaroa.Quienes han corrido con la suerte de enterarse o estar cerca de la exposición –su activación reciente sucedió en la galería Proyecto CAIMÁN, de Guadalajara– pueden ir de espectadores a golosos consumidores de arte.

La invitación es a abrir el refrigerador, escoger y consumir una paleta (¡aniquilar la escultura!), que al desvanecerse, muestra distintos mensajes en su palo, algunas de las reflexiones de Lengeling.

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La elección de las esculturas fue una labor conjunta de Lengeling con la curadora Dea López y su plataforma co.merr. Primero, escogieron figuras que fueran representativas de la identidad del artista y su psique, y luego seleccionaron piezas que funcionaran como una línea de tiempo y con la idea de mantener figuras tanto prehistóricas como prehispánicas, griegas, renacentistas, vanguardistas, modernas y contemporáneas. 

Lengeling se interesó en jugar con las paletas de hielo porque su consumo es una simulación exageradamente rápida de la erosión de la figura. “Cada vez que lames o muerdes la paleta, estás haciendo de la figura una nueva alteración, y con ello una nueva interpretación”.

Conoce más de su trabajo en :Instagram: @lengeling




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Hacer música con pan

Eso se propuso el artista Sergio Valdivia en su proyecto más reciente: Psy_Pan, proyecto interdisciplinario en el que tiende un puente inusitado entre el pan y el psychedelic trance. Hasta el momento, la propuesta visual está derivando en una serie de esculturas sonoras, panes que, al vibrar, emiten sonidos y con los que se generan composiciones dignas de un rave en la montaña.

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En 2021, Valdivia comenzó a trabajar en esculturas desde un enfoque de colaboración con otros saberes. Una de las primeras piezas creadas de esa manera fue su escultura Me fui sin conocerte; hoy regreso y te encuentro más fuerte, una especie de móvil gigante hecho con espejos de formas lúdicas –un microbús, un ukulele, un abanico, un balón de futbol americano, un unicornio…— y que creó en colaboración con Carolina Muñoz Trejo, artista y maestra de oficio en el negocio barrial de vidrios y canceles.

Actualmente, Valdivia trabaja con una persona que se dedica a la panadería y a la música, lo que ha detonado en él una serie de preguntas y enfoques éticos relacionados con la comida y su significado en nuestra historia como sociedad.

Foto. Cortesía

“La colaboración con otros saberes es el nuevo eje de producción en mi trabajo”, explica Valdivia. “Hoy me interesa mucho identificar aquellas actividades creativas de mi entorno local, en Ecatepec de Morelos. Cuando uno de mis viejos amigos me buscó para esta colaboración, fue muy atractivo y fascinante saber de su praxis como panadero y productor de música electrónica”.

¿De qué manera se vincula con tu trabajo e intereses previos?

Pienso que el aprendizaje y los nuevos conocimientos han sido una constante en mi trabajo. Y Psy_Pan obedece a ese parámetro irrevocable en mi trabajo. Eso me permite imaginar e idear nuevas y extrañas imágenes en mi cabeza.

¿Qué te atrae de utilizar el pan (efímero, perecedero, familiar…) como medio?

Creo que su significante material. Está lleno de historia, prehistoria, muerte, vida, vibración y placer. Resultó ser una especie de Aleph en mi vida.

Conoce más de su trabajo en: sergiovaldiviaarte.com

Golosinas para dar salida a crisis y ansiedades

Memes, caramelos y la búsqueda de opciones para poder “vivir del arte” conforman “Mundo de caramelo”, proyecto del artista visual, paletero y performer Víctor Alvarado que se exhibe por estos días y hasta el 11 de marzo en Biquini Wax.

Descrito por Alvarado como una ficción de mememprendimiento, Mundo de caramelo consiste en piezas tridimensionales de golosinas del imaginario mexicano de los años 90 y 2000, que el artista se apropia, subvierte e interviene con un objetivo: generar un cuestionamiento sobre la falsa promesa neoliberal presente en las industrias de la creatividad, abordándola como una metáfora: un mundo de caramelo que es en realidad un entorno ideal, falso y edulcorado.

“A partir de la parodia y el humor, cada pieza pone en discusión algunas de las realidades agridulces que los trabajadores creativos experimentamos en nuestro día a día tratando de alcanzar este oasis prometido”, cuenta Alvarado en entrevista. “En esta exposición, el eje curatorial parte de abrir las puertas de un almacén de embalaje y envío de los productos artísticos creados en el proyecto, para que, quienes asistan al espacio, conozcan de cerca las golosinas que conforman ese Mundo de Caramelo”.

Cuando egresó de la licenciatura en Artes, Víctor Alvarado se dio cuenta que una frase que escuchaba con frecuencia, y no sin temor, tenía altas probabilidades de suceder: Te vas a morir de hambre.

No solo se encontró con que debía conseguir un trabajo estable que le permitiera el sustento, sino que además, con ese trabajo debía poder costear su producción como artista, los materiales, el espacio de almacenaje, las horas de trabajo… Al enfrentarse a esa industria de la creatividad y sus precarias condiciones, se topó ante una encrucijada: ¿de qué manera podría continuar produciendo sin que se quedara sin dinero para comer? La respuesta la halló en el territorio del arte comestible. 

“Si nadie compra la obra, no hay que gastar en un almacén; el gasto perdido puede recuperarse al invertir el objeto en mi banco digestivo. De una manera algo agridulce, es la estrategia que encontré para poder ‘vivir del arte’”, dice Alvarado.

¿De dónde viene tu interés en explorar los dulces, los juguitos o las paletas “con ojos y boca de gomita” como parte de un proyecto artístico?

Primero desde el juego y después desde el humor de las generaciones y/z, en donde las parodias de estas golosinas hablan de mis propias crisis y ansiedades como productor de arte. De cierta forma, me identifico con la paleta payaso.

Se me enseñó a que en esta vida debo tener una actitud proactiva y positiva, nunca perder mi sonrisa, no importa qué tanto te apachurre la vida, por lo que cuando abro una de esas paletas y la encuentro destruida, me identifico. Ambos estamos hartos de performar felicidad mientras intentamos sobrevivir a esta fábrica de realidades agridulces llamada vida.

La decisión de trabajar con golosinas, además de potenciar la metáfora de Mundo de Caramelo, es la de encontrar en los dulces contemporáneos una posibilidad de reconfigurar la mirada de quien consume la obra, aludiendo al imaginario infantil, permitiendo que las posturas y reflexiones críticas insertadas en las nuevas golosinas del proyecto, generen primero una sensación de nostalgia, seguida de una risa ante la ironía agridulce presentada, para abrir camino a una reflexión de los afectos sistémicos presentes en las obras.

Conoce más de su trabajo en: @elchicopaletas / Youtube: El chico paletas 

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